Museo del Ferrocarril de Madrid
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Museo del Ferrocarril de Madrid
Presentación
Apunte histórico sobre la línea Madrid-Aranjuez
Composición del tren
Aranjuez, destino ideal
Información 2016

Tren de la Fresa: Apunte histórico sobre la línea Madrid-Aranjuez

Tren de la Fresa

El tramo de línea ferroviaria entre Madrid y Aranjuez se inauguró el 9 de febrero de 1851 y permitió que la capital de España, el Real Sitio de Aranjuez y las poblaciones por las que discurre (Villaverde Bajo, Getafe, Pinto, Valdemoro, Ciempozuelos y Seseña) se incorporaran progresivamente a la era industrial con el impulso de un novedoso modo de transporte al que se comenzó a denominar Camino de Hierro o Ferro-Carril.

El Camino de Hierro entre Madrid y Aranjuez fue el segundo que se puso en explotación en la Península Ibérica, tras el de Barcelona-Mataró, inaugurado en 1848. Los motivos que determinaron que la primera línea que partía desde la capital de España se encaminara precisamente hasta Aranjuez se deben buscar, por una parte, en la voluntad de poner en marcha un proyecto ferroviario que enlazara Madrid con un puerto del Mediterráneo y cuyo trazado no encontrara terrenos quebrados ni excesivas complejidades físicas que dilataran en el tiempo la terminación de la obra, y, por otra, en el interés de la monarquía y de los sucesivos gobiernos por unir dos residencias reales.

Tren de la Fresa

El tramo Madrid-Aranjuez incluido en la proyectada línea hasta Alicante recibió el impulso definitivo gracias al empresario malagueño José de Salamanca, que, a finales de 1844, era diputado por Alicante y uno de los más importantes hombres de negocios de la capital del Estado. Aprovechándose de sus influencias económicas, políticas y de su relación con la corte isabelina, se hizo con la concesión de la línea. Obtenida ésta, José de Salamanca y sus socios constituyeron a finales del año 1845 la Sociedad del

Camino de Hierro de Madrid a Aranjuez y en mayo de 1846 dieron comienzo los trabajos de construcción, llegando a reunir en los diferentes tajos de obra hasta 7.000 hombres que se emplearon en las labores de explanación y de movimientos de tierra. Pero la crisis financiera del año 1846 dio al traste con la buena marcha de los trabajos y José de Salamanca se encontró con una falta absoluta de liquidez. El pronunciamiento militar del general Narváez le apartó de la vida pública y motivó su salida del país, exiliándose en Francia durante cerca de año y medio. Amnistiado por Narváez, el empresario José de Salamanca volvió a España, pudo recomponer su capital y reiniciar las obras del ferrocarril Madrid-Aranjuez que habían quedado estancadas desde 1846. Las obras concluyeron y el 9 de febrero de 1851 se inauguró solemnemente el ferrocarril. Los más de mil quinientos invitados pudieron comprobar que en una hora y media se podían recorrer los cuarenta y nueve kilómetros (casi 8 leguas y media) que separaban las dos residencias reales.

Tren de la Fresa

Cuando se iniciaron los servicios ferroviarios entre Madrid y Aranjuez, la empresa concesionaria estableció cuatro clases y destinó para ello, por tanto, cuatro tipos de coches de viajeros, desde los más lujosos hasta los más modestos e incómodos, como fueron los de cuarta clase. La puesta en servicio de estos últimos fue justificada por la propia empresa como un medio “para facilitar más y más el uso de este rápido medio de locomoción a toda clase de fortunas”.

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